lunes, 13 de junio de 2011

Fábula

Danielle Brouns





Ella folla con un cisne en los baños de una discoteca.

Las calles son sobrevoladas  por bandadas de peces.

Un mendigo olvida la cara de su hija para siempre 
exactamente a las 13:13 de la tarde.

Todas las esquelas del periódico están vacías.

La anciana cose con paciencia la lluvia que caerá la semana que viene.

Un niño hace equilibrios en el último rayo de sol de la tarde.

Hay 127.843 relojes en la ciudad. Ninguno marca la misma hora.

Alguien se ha dormido con el grifo de la cocina abierto.
La casa amanecerá llena de arena.

Dos adolescentes hacen el amor desesperadamente tras una puerta.
Son hermanos.Su madre les grita que la cena está lista.

Hay un pequeño callejón que lleva a una pequeña tienda
con una pequeña puerta donde venden   s i l e n c i o

Por la noche, todo el mundo sueña con la misma playa,
donde suena una melodía que alguien ha abandonado en la orilla.
Por la mañana, todos la tararean sin saber porqué,
y la olvidan por la tarde, sin más.

Una mujer se mira al espejo y contempla el mar.

En una pared de la calle futuro hay una pintada que reza:
"Recuerda que no estarás aquí para siempre"

La luna baila al ritmo de los ladridos de los perros.

Tu limpias tus alas con las sílabas de la palabra      por  ce  la  na

En el instante en el que dibujo con el dedo unos ojos en el calor de la tarde,
me doy cuenta de que ningún camino nace huérfano


y empieza a    
                           

                            llover




lunes, 30 de mayo de 2011

animales.dictamen.certeza.










dos animales 
bailan solos 
en un cuarto        cualquiera
océanos de miradas y
habitaciones de hotel
que ellos llenan
que arrasan
que cambian
que destruyen














          dictamen

                             el cristal sólo corta cuando está roto.
                 saber algo no depende de conocerlo.
      se puede estar en 2 lugares a la vez.













[...]







tienes todas las noches en las manos.
arranca de raíz los reflejossojelfer
de todos los espejos de la ciudad
tus marcas en mi cuerpo
son el mapa de lo inevitable,
             la historia del calor inmóvil.




das a luz el momento con tus ojos 
y sabes que tengo 
manos de hierro 
para aferrar tus tobillos
para abrir tus piernas
y una lengua de agua
para lamer                            
                                        tu perfil



y te derramas en mi boca




no intentes engañarme con tu tamaño


reconozco una montaña
en el mismo instante 
en 

el 

que 

la 

    


    muerdo