martes, 14 de julio de 2015

tom waits.



Esta bruma alrededor de mis muñecas.

El preludio de las toneladas de silencio que enraízan en la garganta.

El paisaje hablando un idioma encriptado de ancianos y ventanas
que nunca entenderé mientras conserve mis ojos.

Mientras la distancia pueda seguir midiéndose.



Tu mirada es una guerra donde el tiempo ha quedado parapléjico.

Ni oportunidad. Ni rendición. Ni trinchera.

Anclo mi cuerpo al suelo y me quedo inmóvil, 

                                                                      como todas esas noches,

en las que lo único que cabe entre tus piernas


es la voz 


de 


Tom 


Waits


.







lunes, 14 de julio de 2014

obituario.


Nos han enseñado a esperar,
a abrir las manos y dar las gracias por tener ojos y hambre,
pero no queda ni un gramo de belleza en el plato 
y seguimos ávidos de entrañas.

En otro lugar saben y caminan,
marchan al ritmo de las avenidas amplias
y las 
        bocas abiertas.

Nunca han visto romperse las palabras, los huesos,  
los atardeceres sangrando en la puerta de cualquier hospital cerrado.

Así que gastamos el tiempo entre 
estaciones abarrotadas y vagones vacíos, 
marchando al ritmo de las calles enfermas 
y las 
         arterias obstruídas.

Y queda la sensación constante 
de haber perdido algo que habíamos encontrado 
perdido por otros...

El quizá que miente caminos
y lleva hasta las paredes llenas de o b i t u a r i o s .

Y te suenan los nombres.

Siempre te suenan los nombres...



domingo, 30 de marzo de 2014

tarde.


el acto de recordar
y que las estaciones mastiquen los restos
es el mecanismo interno
                                     de lo diario.

perderte en esta ciudad 
que nunca es tuya por un centímetro
y recibir las mismas miradas
           en las mismas calles

                          que nunca son iguales.


contemplas las palmas de tus manos
donde reposaban los rostros 
                          los días
                          los últimos gestos

y darte cuenta que rebosan de
                        habitaciones ajenas
                        silencios incómodos
                        ramas muertas

has adquirido un ritmo
                         fijo  convexo  punzante

para dejar atrás 
                         semáforos  puertas  amantes

pero siempre chocas contra algún espejo
que alguien ha dejado en alguna esquina
colgado en alguna ventana
arropado en alguna cama

y todo se torna íntimo
como conocer el verdadero nombre de alguien
u observar dormir la tarde en el pelo de un niño

piensas en direcciones y son tus costillas    el laberinto
el pulso que te enseña silencios y nidos
donde
                  esperar.


es allí donde en realidad vas.


Decide si eres   
                     martillo    página     raíz

y aprende cuánta lluvia eres capaz de tragar.



Nunca es tarde para empezar desde el último final.



sábado, 18 de enero de 2014

raíz.




Yo jamás tendré regalos para ti.


Yo 
masticaré el sol de plastico
que nos guía hacia un cielo abarrotado
y te encontraré bajo el árbol que no proyecta sombra.


Me coseré las noches a las costillas
para que siempre tengas un lugar dónde dormir...
un lugar frío donde te duelan los pulmones.


Yo 
sembraré el orden de las palabras para que crezcan derrotas
que serán victorias cuando las olvidemos.


Yo 
volveré a nacer todos los días con ideas nuevas y manos abiertas
para recoger lo que sobre de tu vientre...


Yo 
dejaré a tus miedos huérfanos con mis propias manos,
sin importar si los querías o no.


Yo 
registraré tus gestos y los archivaré en la biblioteca del aire…

                                            … las anotaciones de la delicadeza.

Yo 
pronunciaré tu nombre completo
y te entregaré todas sus letras 
                                            una por una
con sus inviernos y sus silencios.


Yo 
escucharé tu confesión mil milllones de veces.


Yo, 
      haré todo eso por ti.


Pero a cambio, nunca olvides,


Jamás olvides,


Que la raíz de absolutamente todo,


Es el dolor...


lo llamen los demás.. 


                                como lo llamen.





viernes, 10 de enero de 2014

presta atención.




Presta atención. Sabes lo que queda. Cuál es el resultado cuando empapas las sábanas con todos esos montones de palabras que has aprendido en las salas de espera. A donde terminas tirando los gestos que se rompen en la curva del cuello, justo después de que se acabe el vino. Porqué no entiendes el ritmo de los semáforos, la inclinación de los edificios vacíos ni el cansancio de los espejos. El peso de los nombres de las personas que dicen que os han presentado en un lugar donde no estuviste nunca. El sabor del instante exacto en el que olvidas algo delicado pero queda la certeza de que en algún momento lo supiste. Los gritos de los niños que esquivan las paredes y llenan las habitaciones de dislexia y preguntas a destiempo...



Presta atención. Nos vamos. Deja de sumar nuestras fechas de nacimiento, el temblor en las rodillas, los árboles desnudos. Nos vamos. Recoge lo imprescindible, los puños cerrados y los ojos abiertos que te queden. Se acabó el cruzar delante del geriátrico, los hoteles que sólo existen a las cinco de la mañana y las caras de piedra en los vagones. Ya no más necios que hablan a destiempo, neveras vacías ni hospitales atestados. Nadie volverá a rompernos, a pronosticar el viento o a pronunciar nuestros verdaderos nombres. Lo quemaremos todo. 




Presta atención. El recorrido es sencillo. Cruzamos las calles dormidas y las ventanas ciegas. No mires ningún ascensor abierto ni leas ningún cartel de salida de emergencia. Recuerda que cualquiera nos delatará. Nos encontraremos donde siempre, en la última estación de la línea abandonada. Yo llevaré la rabia y tú la llama. Desde allí, lo quemaremos todo un segundo antes de que despierten. Los veremos arder en su propia envidia. Después, será nuestro turno.




Nos vamos.



jueves, 2 de enero de 2014

alguna parte.


Esta ciudad es terca con la lluvia.

Los que caminan aquí dan pasos enormes.
Miran a veces. Los miro a veces.
Encuentro espaldas.

Me acecho en cualquier esquina para robarme
lo que me queda en los bolsillos,
un par de dientes y alguna palabra equivocada. 

Todo el proceso del día, infinito,
para llegar hasta el sueño 
y sudar otros lugares.

No recuerdo el propósito, sólo habitaciones,
y quedan restos de cicatrices y 
                                                tatuajes.


He perdido algo en alguna parte.
Me he saltado alguna estación.
He olvidado un nombre.
Medí mal alguna distancia.
Bebí hasta hartarme.
Se rompió en mis manos.
No me vestí para la ocasión.
Esperé demasiado.



Imagino un lugar donde no estoy.


jueves, 19 de diciembre de 2013

en pie.


Tiembla todo aquello que refleja la luz.

Siempre sometidos a las diagonales,
a los grados de inclinación justos
para llegar a ver el fondo.

Hay un ritmo exacto en la caída de la lluvia,
                              en la caída de los cuerpos.

En el caminar lento en los recuerdos de otros...

Permanecer desnudos frente al espejo     contemplando
aquello que antaño reflejaba la luz,
aquello que nos enlazaba y quemaba,
lo que marcaba las direcciones,
                      
                      como un semáforo que parpadea
                      o la última palabra de una carta.

Y las ventanas son pájaros sin alas
y las ganas un vaso vacío sobre la mesa.

Cada momento es siamés del anterior,
temblamos y nos sacudimos la arena de los párpados,
sabiendo que esta tarde seguiremos teniendo hambre.

Hay un ritmo exacto en la caída de la noche,
                              en el tiritar de los huesos.


Y todos los errores pasados disparan a bocajarro.


Y nadie queda en pie       

                                              después.


miércoles, 26 de diciembre de 2012

Llegada



















Podríamos hasta olvidar que hemos llegado.

Como la gente que decide volver a empezar 
o la envidia hacia todos aquellos que aprendieron a hablar.

Hay muchos días llenos de niños gritando,
habitaciones vacías y jardines abandonados a su suerte.
Hay muchos días más allá de las calles sin nombre
y los teléfonos apagados.


Estar inmóvil entre los recuerdos equivocados es

agotador


Hay muchos días llenos de palabras afiladas,
televisiones encendidas y trenes hacia lugares que no conoces.
Hay muchos días más allá de las dudas constantes
y las fotografías de personas ajenas.

Cada uno marcamos nuestra propia trayectoria
hierro  diente  orilla

Podríamos hasta no abrir las puertas.

La distancia sólo es un precio que pagar.
Las gerberas chillan nerviosas.
Sé que estás a punto de llegar.


sábado, 3 de noviembre de 2012

lo frágil.


Él ya había oído hablar sobre lo frágil.

Presuponía la grieta como frontera
entre lo que somos capaces de hacer 
y lo que nunca habríamos hecho.

Podía soportar el peso de la duda 
enredado en el metal de los tobillos.

Él, era cauto por naturaleza,
y a veces imaginaba el filo y el gesto del error.
Lo pronunciaba en voz baja para no olvidarlo.

"Calcular el daño es el gesto más cobarde
porque nunca hay suficiente valor para 
imaginar el tamaño de la herida."

Se lo habían dicho.

Así que medía la distancia entre la palabra y el hecho.

Contemplaba toda la gama de sonidos huecos 
y colores sucios que creía ver 
entre el deseo y las consecuencias.

Ni siquiera la noche podría tragarse
la ruta de escape que había marcado
por si acaso.

Él había oído hablar sobre lo frágil.

Donde los demás se habían equivocado,
Él sabría dar el salto.

Lo que nadie le dijo nunca,
hasta el momento final,
es que ya se nace 
con el peso de los errores en los huesos,



de los ya acontecidos




y de los aún por cometer...





lunes, 8 de octubre de 2012

Buen día.


Un día más que ha nacido sin pulmones.

Trae bajo el brazo la cólera de la rutina 
que quema las gargantas hasta los cimientos.

Hoy no va a haber ni un segundo 
de descanso para tu ansia suicida,
ni para tu camino interminable con final 
que ya te desveló un amigo bocazas.

Vas a tener quince minutos de sobra
y bastante tabaco de menos.

Nadie en esta ciudad ha considerado
como probabilidad el estallido.
Y ése es el problema.


Hoy nadie ha decidido arder.


martes, 2 de octubre de 2012

Momentum 12


En esta calle no existen las estaciones.
Fumar sus ventanas es lento.

El silencio es un balcón vacío
y no queda tarde en ninguna esquina.

Hay una mesa llena de botellas vacías 
y alguien abre una puerta.

Me pregunto el lugar de las cosas,

y si ése lugar,


es ahora.



La palabra quebrar muerde la noche.


jueves, 26 de julio de 2012

igual.



nunca es igual.


como cuando das un paso,
todos son diferentes,
nunca recorres la misma distancia.


al respirar una bocanada de aire,
tomas lo que necesitas en ése instante,
nunca aire de sobra.


no pones la misma cantidad de tabaco en tus cigarrillos
ni puedes dar un beso regalando la misma cantidad de saliva.


nunca es igual.


el tiempo te apuñala de una manera diferente a cada segundo
y las noches son las líneas de las palmas de tus manos,
todas únicas en su crueldad.


es imposible repetir el tono de un adiós
y jamás la lluvia aparece en el mismo momento,
recordándote tu lugar.


de la misma manera
que te destruye, te rompe y te abandona
aquel que dice amarte


nunca es igual.

martes, 3 de abril de 2012

momentum 8

o


Se rompe. Se derrama.
Ella es un festín.
Su centro sabe a verdad, vino y viento.


Le esclaviza.


Hagan lo que hagan, serán culpables.




Llevamos el fin del mundo en la boca.





sábado, 24 de marzo de 2012

numerología























uno.


Mira por la ventana.


Siente miedo 
por la cantidad de pasos que oye
y de los que desconoce la dirección.
Espera que tarde o temprano,
suene el teléfono.






dos.


Forman figuras imposibles,
sedimentan sus pieles sobre las uñas recién caídas.


(en la cocina reina el silencio)






tres.


Tragedia.


Teseo, Ariadna y el Minotauro.


          Un camino que se bifurca es un cuchillo afilado.
   
El tiempo gotea del borde de las bocas
        y no hay noche capaz de evitarlo.






cuatro.


Esquinas en diferentes habitaciones.
Cada día. Cada mes.
Pudo haber encontrado lo que no buscaba
y habría tenido suerte.


Ahora mastica ausencia y años.




Ahora sólo bebe lluvia.









viernes, 16 de marzo de 2012

birthday 3



















Escucha las campanas de fondo.
El banquete copa cualquier estómago,
niños y viejos...celebran.


Los árboles, a lo lejos, le susurran palabras, lugares.
Desde su orilla, escucha las risas, el momento.
Si recorriera el camino,
encontraría bocas de peces abiertas y uñas.
Restos de entonces y habría.


Piensa en el por venir, y las estatuas del jardín, callan.
Ha vivido este momento antes,
                                                     el viento le avisó.




Levanta la mano vacía.
Brinda con aire por todo aquel que le recuerda.
Un gesto por nadie visto que los cuervos picotean.




Es SU fiesta.
Habría estado bien que le hubieran invitado...










(Otro más.
Aquí.)

domingo, 19 de febrero de 2012

Trayecto

o

La suavidad de una existencia sin dirección.
Temblar con las extremidades congeladas sin importar la estación.




Los latidos percutiendo ignorantes,   el error.


Sentirse vivo por inercia,  la consecuencia.





sábado, 4 de febrero de 2012

silencio



Hay demasiada noche obstruyendo la garganta. Es demasiado tarde para este silencio. Este silencio. Este silencio clama por un grito. Lo suplica. Lo ordena. O por lanzar algo contra la pared. Pide que algo estalle. En vez de eso no me muevo. Permanezco inmóvil. Si hiciera algún movimiento, un hueso se rompería, sonaría un disparo o el edificio ardería. Como si la sístole y la diástole se asesinaran a dentelladas o una niña le sacara los ojos a su hermano pequeño. En este silencio, moverme es un lujo que no me puedo permitir. Asi que permanezco inmóvil.


Contigo gritando.






Adentro.



jueves, 19 de enero de 2012

cadáver



No puedo detenerme.
Parpadeo pestaña y los cien caminos.


Avanzar es detenerse 
y detenerse es contemplar.
Noche bosque ocre rama 
y sentirte vida en otra boca.


Los cien caminos ante mi
y ahora, aguardo. 
Lo que llega, trae lo esperado.


Los cien caminos ante mi,
y guardo lo que llega, lo escondo,
en el silencio de la garganta
que clava alfileres en las solapas.


Una sola palabra para lo encontrado.
Un solo segundo para entenderlo.


Un mar para beber.


Nadando la ofrenda.


Rompiendo la promesa.






           


                                                                      por Ella



lunes, 9 de enero de 2012

momentum 17



orden.      parpadeo.


Los edificios dibujan un paisaje acuoso con diagonales en las ventanas.
La gente parece con prisa por llegar a alguna parte.


Fumo la ciudad inmóvil.
El árbol que fluye por mis brazos se mece  len ta men te..


levanto la vista y todo parece en orden...


a punto de romperse




pero en orden