sábado, 4 de febrero de 2012

silencio



Hay demasiada noche obstruyendo la garganta. Es demasiado tarde para este silencio. Este silencio. Este silencio clama por un grito. Lo suplica. Lo ordena. O por lanzar algo contra la pared. Pide que algo estalle. En vez de eso no me muevo. Permanezco inmóvil. Si hiciera algún movimiento, un hueso se rompería, sonaría un disparo o el edificio ardería. Como si la sístole y la diástole se asesinaran a dentelladas o una niña le sacara los ojos a su hermano pequeño. En este silencio, moverme es un lujo que no me puedo permitir. Asi que permanezco inmóvil.


Contigo gritando.






Adentro.



9 comentarios:

Almudena Vega dijo...

duele, de bello. lanzar contra la pared, el silencio que todos perseguimos con los ojos.

Eleanor Smith # dijo...

Gritemos hacia afuera. Muy fuerte.

Gaby: vale la pena esperar por tus poemas. Siempre me dejas temblando de arte :)

Un beso o 2 #

Charcos dijo...

me has hecho llorar con lágrimas de verdad, ese silencio paraliza tanto.

un abrazo enorme sin silencio

Anouk A. dijo...

Qué bueno!
Es fascinante tu poesía. El silencio lleno de gritos, la quietud rebosando estallidos, y tanta blancura ocultando la sangre.
Es la inmovilidad más violenta que he leído nunca :)
Abrazos...

tina dijo...

Permanece ahí te sujeto en silencio, hay noches que no merecen un solo grito.

Yo también vuelvo!

-KtaStRoF- dijo...

puto silencio,pero a veces no puedes hacer nada más que escucharlo y no responderlo.

besoos.

Pequeña Rock and Roll dijo...

No te muevas y escucha, ¿lo oyes? es tuyo.

M.

raúl fdz pacheco dijo...

nada más atronador que uno de esos silencios líquidos, descorazonadores. por eso necesitamos las palabras, aunque hieran, la música, aunque a veces duela, para no volvernos locos.

Charcos dijo...

insisto dueles